Tras la recogida que la seño ha hecho de hojas, hemos apreciado sus colores (marrones y amarillos), su textura (manipulando hojas secas) y sus tamaños (grandes, medianas y pequeñas). Esta actividad la hemos completado con la realización, entre todos, del mural del otoño.
Además, lo pasamos genial cuando realizamos el cuento motor, donde nos imaginábamos que éramos árboles, que debido al viento íbamos perdiendo las hojas. ¡¡Fue una experiencia genial!!